Viviendas en madera


Una

de las mejores maneras de ahorrar energía es la de colocar aislación térmica en toda la envolvente de la construcción. Esta se la puede ubicar por el interior, el exterior, en el medioo que el mismo material en si sea la aislación; caso de algunos bloques constructivos (adobe, fardos, poliestireno expandido, hormigón celular, entre otros) y la madera. Todas son buenas posibilidades, todo depende de los costos y terminado final deseado. Ideal sería si el material cumpliese varias funciones a la vez, esto sería: que sea estructura, terminación, aislación, no produzca puentes térmicos, permita facilidad de construcción, prefabricable, desmontable, sea aislación térmica, además que su producción sea amigable con el medio ambiente y biodegradable.

Diría que el único material que cumple todo lo anterior es la madera. Los inconvenientes (más que nada sustos por desconocimiento) en principio son: las termitas, los incendios, los rayos UV, la pudrición, la duración y la reventa (por las dudas con respecto a lo anterio). En la

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antiguedad todo estaba resuelto por la excelente calidad de sus maderas y carpintería de la época. Hoy en día esta prohibido por regulaciones de conservación la explotación de estas maderas nobles (entre ellas: luma, alerce, raulí, coigue, ciprés,…), las que son de muy lento crecimiento, con ello su recuperación es impracticable a mediano plazo. Ahora bien, hay gente que se las arregla para burlar la ley y el sentido común.

Nefasto. De aquí que la alternativa del pino radiata, el típico encontrable en barracas y distribuidoras de madera, el la especie mas empleada en la construcción. Crece muy rápido, por ello no es tan dura, es fácil de explotar y trabajar. Hay que tener mucho cuidado con su sobreplantación, pues esta especie trae problemas a la flora y fauna local: debe de controlarse y respetarse su producción, así como también exigirse calidad de ella (humedad, corte, cantidad de nudos y otros).

Para mayor seguridad, esta madera no debe de topar con el terreno (usar pisos o apoyos de hormigón, p.ej.), debería ser tratada contra la humedad y termitas, por el interior revestida con planchas de yeso-cartón (excelente protección contra incendios) y por el exterior con fibrocemento u otros como plásticos y/o enchapes de diversos tipos (para protección contra lluvias y UV). Así mas bien se hablaría de una construcción de estructura soportante en madera, que es lo que se hace finalmente en muchos países súper desarrollados.

Otras ventajas que tienen estas construcciones es que pagan mucho menos contribuciones o impuestos, son fáciles de modificar o ampliar, resisten los temblores fácilmente (en realidad todas resisten los sismos, pero las de madera se lo logra con menos costos y complicaciones) y son muy ahorrativas de energía. De que si son más acogedoras, dependería de su diseño mas que nada.

Javier del Río
Arquitecto y coordinador del Magíster de Arquitectura Sostenible
Universidad Andrés Bello