Científicos estudiarán biodiversidad de reserva santiaguina


Investigadores de la U. Andrés Bello, estudiarán el impacto de las poblaciones humanas y animales domésticos sobre la vida silvestre que habita en la reserva Altos de Cantillana, ubicada en la comuna de Paine. La zona fue recientemente afectada por un grave incendio.

La reserva Altos de Cantillana, ubicada en la Cordillera de la Costa de la Región Metropolitana, es considerada por la comunidad científica como uno de los 25 lugares críticos para la conservación de la biodiversidad mundial. Sin embargo, las especies que viven en ella enfrentan a diario diversas amenazas, como el incendio que afectó al área a principios de este mes y que consumió más de 90 hectáreas.

Estudiar la situación de esta reserva y la zona intervenida que la rodea es uno de los objetivos de un proyecto liderado por el Dr. Gonzalo Medina, director del Doctorado en Medicina de la Conservación de la U. Andrés Bello. La iniciativa se adjudicó 20 millones de pesos para su realización, en el marco del Concurso de Investigación e Información Ambiental del Fondo de Protección Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente.

La iniciativa también estudiará el impacto del desplazamiento de carnívoros silvestres como zorros y quiques desde y hacia la reserva, además de los conocimientos de la población cercana al sitio sobre la ecología y biodiversidad que albergan los Altos de Cantillana. “El proyecto permitirá expandir los conocimientos adquiridos con la investigación hacia la sociedad y, lo que es más importante, buscará incluir a la comunidad local en la protección y conservación de su medio ambiente”, explica Medina.

Altos de Cantillana

El cordón montañoso de Altos de Cantillana se ubica a 2.200 metros sobre el nivel del mar y en sus laderas y cumbres alberga cinco de los seis tipos de bosques mediterráneos que existen, incluyendo especies como robles y palmas chilenas. Además en ella habitan especies andinas que sobreviven desde la última glaciación y bosques esclerófilos que representan una de las pocas muestras de vegetación nativa en las cercanías de Santiago.

Sin embargo, esta rica biodiversidad podría verse amenazada en la actualidad, debido a que la reserva está sufriendo un proceso de aislamiento en medio de asentamientos humanos, actividades productivas y la presencia de animales domésticos. “Las interacciones entre especies domésticas y silvestres pueden conformar una red de contactos donde la competencia, predación y transmisión de patógenos puede provocar grandes impactos sobre la biodiversidad”, explica Medina.

Alexis de Ponson
adeponson@unab.cl