Una zona a punto de ser destruida


Los estudios de impacto ambiental son descriptivos, de línea base. Y los posibles impactos o mitigaciones propuestas finalmente corresponden a hipótesis a probar. La zona en que se pretende instalar la termoeléctrica de Barrancones es quizás la más bella desde el punto de vista del paisaje costero y rica en biodiversidad marina del país. Sus bahías permiten la navegación deportiva de crucero como en ninguna otra parte.

El extenso litoral rocoso posee una gran riqueza de especies marinas, la que se demuestra al tener la más importante población de nutria marina endémica de Chile. El litoral entre Punta Barrancones en el Norte y Punta Teatinos al Sur es el área central en una matriz de fragmentos de litoral rocoso que se extiende hasta Lengua de Vaca al Sur. Entre Papudo y Queule al Sur, prácticamente esta especie de nutria está cercana a desaparecer. Desde Punta Barrancones hasta el límite con el Perú las poblaciones son limitadas. Punta Barrancones puede transformarse, por lo tanto, en una muralla infranqueable para las migraciones de esta especie endémica.

La historia de las termoeléctricas y mega industrias instaladas en zonas cercanas a regiones de alto valor natural en Chile, es desafortunado. En este contexto, no podemos pensar en una experimentación en donde la hipótesis es que no habrá daño. Lo lamentable es que de rechazarse esta hipótesis, será difícil volver atrás.

Gonzalo Medina Vogel M.V. PhD

Director Doctorado en Medicina de la Conservación

Universidad Andrés Bello