Residuos sólidos: la nueva forma de generar energía


A 55 kilómetros de Santiago KDM inauguró la planta generadora de electricidad que usa como principal combustible el biogás, que emana de los residuos sólidos. Sin duda un excelente ejemplo de ingeniería sustentable, que aprovecha el gas que se genera en el proceso de descomposición de la basura.

Millones de toneladas de residuos son útiles para generar electricidad. Tras un largo proceso, el uso del gas que emana de la basura en descomposición, denominado biogás (compuesto por metano y CO2) es utilizado para generar eficientemente energía. Una iniciativa favorable con el medio ambiente que surge producto de las enormes presiones medioambientales de reducir emisiones, pues antes eran quemadas con el propósito de que no explotarán por el aumento de presión.

En este contexto, a 55 kilómetros de Santiago KDM inauguró una planta generadora de electricidad, que justamente usa como principal combustible el biogás, que emana de los residuos sólidos. Según Ministro de Energía Ricardo Raineri, este proyecto es una forma de hacer combustible gratis, ya que si bien requiere de inversión para producir energía, se trata de una materia prima que se obtiene de la basura que se deposita en el vertedero Loma Los Colorados de Til Til.

Esta forma de generar energía no solo es considerada como una oportunidad de negocio sino que también como una forma de mercado en la revalorización de la quema del gas. En efecto, indica Alex Godoy, ingeniero en bioprocesos y académico de la U. Andrés Bello el biogás al estar constituido por gas metano, deja de ser emitido aprovechándose no sólo como un bono de emisión sino que también como combustible.

Energía verde

“El uso de energías renovables como el biogás es un buen comienzo de ingeniería sustentable, pero estamos muy distantes de países desarrollados en la búsqueda y el uso de distintos tipos energías verdes como la eólica, geotérmica, mareomotriz, entre otras, revela el ingeniero en procesos y académico de la U. Andrés Bello Lorenzo Reyes.

El experto sostiene que la producción de biogás tiene ventajas ambientales, sociales y energéticas. Este presenta un poder calorífico que comprende un rango entre 15 y 35 MJ/m3 dependiendo del contenido de metano; el gas natural es cambio es inferior. Desde el punto de vista energético, por lo tanto, el biogás podría representar el 50% del poder calorífico aportado por el gas natural.

Los residuos sólidos podrían ser usados, al igual que el gas natural, como combustible para la ciudad u otro para la generación de distintos tipos de energía. Por ejemplo, en sistemas de cogeneración para la producción de electricidad y calor, para la quema directa en lámparas de iluminación, en motores y turbinas para la producción de energía mecánica y eléctrica.

Residuos orgánicos

Por otro lado, la producción de biogás tiene asociada la adecuada gestión de residuos orgánicos, por ejemplo, los domiciliarios dispuestos en rellenos sanitarios, los provenientes de la producción agropecuaria (purines de cerdo, desechos de bovinos), del vino y la biomasa, entre otros. “La gestión de residuos orgánicos, indica Lorenzo Reyes, también permite evitar la transferencia de contaminantes entre el suelo, agua y aire y reducir la producción de gases con efecto invernadero”.

Invertir en la producción de un gas verde, en tanto, podría tener efectos sociales, permitiendo el abastecimiento energético de localidades aisladas. Pero también el aprovechamiento de nutrientes en labores agrícolas (nitrógeno, fósforo y potasio) provenientes de los desechos sólidos del proceso de biodigestión de los residuos.

Un proyecto posible de replicar

De acuerdo al ingeniero en procesos Lorenzo Reyes, en cualquier relleno sanitario que cumpla con todas las normativas vigentes, la tecnología de producción de biogás es perfectamente replicable. “Sólo habría que verificar que el proyecto sea viable económicamente, considerando las tasas de producción de biogás, las que están asociadas a los volúmenes y el tiempo de disposición de residuos sólidos domiciliario”, explica.

Respecto a la cantidad de electricidad que puede generar una planta como la recién inaugurada en Til Til, el proyecto actual considera 2 MW, mientras que la potencia instalada sólo en el Sistema Interconectado Central (SIC) es del orden de 10.000 MW, por lo que la planta de biogás de KDM aportaría al SIC un 0,02%.

“El posible suministro energético para una ciudad de unos 50.000 habitantes es factible, sin embargo, hay que considerar el lugar y los volúmenes a procesar en el biodigestor anaerobio. Si fuera necesario transportar residuos desde distintas fuentes generadoras hacia el biodigestor, el proyecto sería inviable económicamente”, detalla Reyes.

Por lo tanto, complementa el experto, técnicamente sería posible el uso de biogás para generar la electricidad requerida por una ciudad, pero las restricciones económicas podrían hacer que un proyecto de este tipo sea inviable. El uso de distintos tipos de energías renovables no convencionales, por lo tanto, podrían ser utilizadas en forma complementaria, permitiendo el abastecimiento energético sustentable de ciudades”, concluye Reyes.