Hongo podría ser responsable de la extinción de ranas endémicas


La dramática disminución de las poblaciones de la ranita de Darwin podría deberse a una enfermedad causada por un hongo que ha sido el responsable de la extinción y declinación de diversas especies de sapos en otras partes del mundo como Costa Rica, Australia y España.

La extinción de una de las especies de ranita de Darwin, llamada ranita del norte (rhinoderma rufum) y la dramática declinación de las poblaciones de una segunda especie llamada “ranita del sur” (rhinoderma darwinii), es un problema grave que está afectando la biodiversidad de los bosques templados chilenos.

El principal sospechoso de este daño ecológico en los anfibios es la chytridiomycosis, una enfermedad causada por el hongo chytrido. Este infecta la piel y provoca la obstrucción en los poros, impidiendo el intercambio de oxígeno, agua y electrolitos con el exterior. Esto ocasiona irremediablemente la muerte del anfibio contagiado.

De acuerdo a la investigación que desarrolla Claudio Soto médico Veterinario y especialista en salud de animales silvestres de la U. Andrés Bello, esta enfermedad se originó en África. “Ya para la década de 1930 existen datos de que la enfermedad estaba ampliamente extendida en el continente Africano”, afirma el experto.

Este panorama coincide con la exportación masiva de ranas africanas (xenopus laevis) a todo el mundo, ya que se utilizó como método de detección de embarazo en las mujeres, hasta que en los 60 surgieron nuevas tecnologías. En algunas partes del mundo, esta especie se ha asilvestrado, como es el caso de Chile, donde hoy esta presente desde la IV a la VII Regiones. “La rana africana es una de las pocas especies resistentes al dañino patógeno y que ha sido la responsable de la transmisión de la enfermedad a especies endémicas de nuestro territorio”, comenta Soto.

Hongo mortal

El académico investiga, a través de técnicas moleculares, la presencia de esta enfermedad en las ranas que habitan los bosques chilenos. Se trata del primer laboratorio en Sudamérica que analiza el impacto de este hongo en especies únicas en Chile. “Nuestro país cuenta con 57 especies endémicas y ya hemos analizado cientos de muestras que dan indicios de que el hongo ya está instalado en ejemplares nativos, desde la Región Metropolitana a la XI Región. En este caso la ranita de Darwin, especie vulnerable, es la que se encuentra bajo mayor amenaza”, explica Claudio Soto.

Estos hongos ya han causado extinción de especies en países como Costa Rica y Australia. En esta última nación, la enfermedad, fue declarada como un peligro para la biodiversidad, por ser el peor patógeno jamás registrado en vertebrados en términos del gran nivel de especies afectadas y la posibilidad de conducirlas a la extinción.

La disminución de anfibios provoca enormes daños al medio ambiente ya que éstos mantienen a raya las plagas de insectos que son transmisores de enfermedades en humanos. También son capaces de secretar sustancias antimicóticas y antivirales que han sido muy poco estudiadas y que eventualmente podrían tener enormes beneficios para futuros tratamientos.

“Estas especies, indica el experto en fauna silvestre, cumplen un rol clave en la cadena trófica porque son importantes presas de aves, reptiles y mamíferos. Pero, además, son indicadores de un ambiente saludable, es así como en sitios de aguas contaminadas desaparecen estas especies.

Ranita de Darwin

Otro aspecto en el que el médico veterinario hace hincapié, son las particularidades que tienen las ranitas de Darwin: son la única dentro de las más de 6.000 especies de anfibios, donde los machos son capaces quedar “preñados” (esto solo se repite en el caso de los caballitos de mar). Ellos ingieren los huevos fertilizados, y los cuidan en sacos vocales, ahí se desarrollan las larvas y ocurre la metamorfosis. Después de un periodo de seis semanas el padre regurgita pequeñas copias de los adultos.

“Por esta razón, la extinción de la ultima de las dos especies, perderíamos una estrategia reproductiva única, que ha tardado miles de años en evolucionar. Es un tema preocupante, agrega, más si consideramos que la población de estos ejemplares se reduce año a año de manera creciente. Algunos veranos atrás en el Parque Nahuelbuta se encontraban varios ejemplares, pero hoy ya no existe ninguna”, indica el académico.

Otros ejemplares analizados son las especies de rana cuatro ojos, jaspeada, antifaz, rosácea, chilena, hojarasca austral y arborea. El experto ha analizado más de doscientas muestras de las cuales cerca de un 20% estaban contaminadas con chytridiomycosis.

Jimena Araya Olavarría
jimenaaraya@unab.cl